F.H.
La familia compuesta por un trabajador indefinido de 56 años con 26 años de antigüedad y su esposa, trabajadora indefinida de 46 años con 25 años en su puesto. Ambos afrontaban una carga financiera mensual de 2.904,90 €, derivada de una hipoteca, siete préstamos personales y una línea de crédito. Esta situación suponía una presión considerable sobre sus ingresos, dificultando la estabilidad económica y la planificación familiar. Para aliviar esta carga, decidieron reunificar todas sus deudas mediante una hipoteca a 20 años, lo que les permitió consolidar sus obligaciones en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo más largo para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 1.717,75 €, lo que representa un ahorro de 1.187,15 € al mes. Esta reducción ha supuesto un importante alivio económico, permitiéndoles recuperar estabilidad financiera y afrontar sus gastos con mayor tranquilidad.
