La familia compuesta por una trabajadora indefinida de 46 años con 14 años de antigüedad y su marido, trabajador indefinido de 53 años con 28 años en su puesto. Ambos afrontaban una carga financiera mensual de 2.133,47 €, derivada de siete préstamos personales y una tarjeta de crédito. Esta situación suponía una presión considerable sobre sus ingresos, dificultando la estabilidad económica y la planificación familiar. Para aliviar esta carga, decidieron reunificar todas sus deudas mediante una hipoteca a 19 años, lo que les permitió consolidar sus obligaciones en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo más largo para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 829,50 €, lo que representa un ahorro de 1.303,97 € al mes. Esta reducción ha supuesto un importante alivio económico, permitiéndoles recuperar estabilidad financiera y afrontar sus gastos con mayor tranquilidad.
