Trabajador indefinido de 49 años con más de 21 años de antigüedad, y su esposa, trabajadora indefinida de 50 años con más de un año en su puesto, se encontraban en una situación financiera complicada. Hacían frente a una carga mensual de 1.972,41 €, correspondiente a una hipoteca, ocho préstamos personales y una tarjeta de crédito. Esta suma suponía una presión considerable sobre su economía familiar, dificultando su capacidad de ahorro y generando estrés financiero. Para mejorar su situación, optaron por una hipoteca de reunificación a 25 años, que les permitió agrupar todas sus deudas en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo más amplio para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 812,94 €, lo que representa un ahorro de 1.159,47 € al mes. Esta reducción ha supuesto un gran alivio para la familia, permitiéndoles recuperar el control de sus finanzas, mejorar su calidad de vida y planificar el futuro con mayor tranquilidad.
