Ahora a toro pasado, me gustaría que me permitieras la oportunidad por este medio de poderte expresar el sentimiento de gratitud que me invade ahora mismo. Mira, sólo el hecho de poder mirar orgulloso a la cara a mis hijos, sin que vean delante a un padre frustrado. Que vean a un padre que ha vuelto a recuperar la sonrisa, la energía, las ganas de ser un poco mejor cada día en su trabajo, y por supuesto, un hombre feliz, te la debo a ti y a tu empresa.
Doy por hecho, que un servicio es contra prestado con los honorarios establecidos, por los cuales cualquier empleado lucharía, obvio. Pero yo en este caso quiero ir más allá… Quiero llegar a la cercanía que yo he sentido por vuestra parte, que he llegado a creer que os habíais implicado incluso más que yo, afirmando que habéis sido un remanso de paz de pues de cada llamada, de cada e-mail, transmitiéndome la calma que tanto necesitaba. Algo que aunque se suponga que en una relación empresa cliente no debe surgir, a mi me ha ocurrido con vosotros, contigo M. J.
No quiero extenderme mucho más, tan sólo terminar diciendo que desde mi pobre vocabulario, quiero encontrar lo mejor de él, para poder deciros cuanto agradezco vuestra ayuda, vuestro trabajo en silencio para conseguir las necesidades de vuestros clientes, esfuerzo que espero se os agradezca tanto yo. Os animo a que os vayáis a casa orgullosos de haber dado luz a tantas familias que como la mía, lo necesitaba.
En definitiva, que os quiero hacer llegar a todos los trabajadores y trabajadoras, a través de estas letras enviadas a M. J., un sentimiento que aunque luego no me atreva a deciros en persona por vergüenza escénica, no quiero que se quede guardado en mi interior. GRACIAS!!!!, INFINITAMENTE, GRACIAS!!!!…..SOIS CREADORES DE ILUSIÓN!!!!!!.
Un abrazo de este cliente, que sin vuestro permiso, os ha metido en su pequeña y triste vida. Hasta pronto.
PD. No dudes en llamarme cuando necesites algo que pueda estar en mi mano, tanto profesional como personal, y extiéndelo al elenco de profesionales que tienes a tu alrededor. Y recuerda, no son palabras que se lleve el viento, son las palabras de un hombre agradecido y emocionado por ver su sueño cumplido: HACER FELÍZ A MI FAMILIA
I. I (Madrid)
